Consuelo para consolar

 1- No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; inclina hacia mí tu oído; el día en que te invoco, respóndeme pronto. 3Porque mis días han sido consumidos en humo, y como brasero han sido quemados mis huesos. 4Mi corazón ha sido herido como la hierba y se ha secado, y hasta me olvido de comer mi pan.…(Salmo 102:2-4) David estaba desconsolado. Triste. ¿Alguna vez te sentiste así?. Yo sí, pero ¿sabes que? Hasta las situaciones más feas si las transformas puedes sacar provecho de ellas. Pero no lo hagas solo, deja que Dios te acompañe y abrace super fuerte.

2- Piensa conmigo: Solo quien se ha sentido muy triste es capaz de entender a alguien viviendo algo similar. Sin juzgar sino solo acompañando. Sintiendo a la par. Esperando que el proceso cumpla sus días.

3- Ora con tus niños, y pídele a Dios que transforme esa tristeza en poder ayudar a otros, y a otros, a poder sentir su amor a pesar de todo.

4- Memoriza: “…el amor leal de Jehová por quienes le temen es para toda la eternidad y su justicia alcanza a los hijos de sus hijos…”.  Salmo 103:17

5– Reflexiona: Solo quienes ya han sufrido, entienden al que sufre. Por eso Jesús nos entiende y no nos condena por pensar bien o mal. Sino que siempre espera que volvamos a sus brazos para consolarnos y enseñarnos a consolar, recordando lo que hemos vivido, y superándolo con él.



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