1- Desde pequeña me imagino a Dios queriendo hacer algo por medio de alguien y que si esa persona NO se dispone a ser parte del propósito, seguro Dios lo cumplirá igual. Pero… como te sentirías de saber que Dios tuvo que encontrarte reemplazo? Yo no podría con mi consciencia. Lee este pasaje: Números 22:20 – 23:12 y fíjate quien se encargó de hablar por que el sirvo de Dios no oía ni veía.
2- Piensa conmigo: Dudo que Balaam haya querido a consciencia ir en contra de la voluntad de Dios… es más, le tocó finalmente hacer lo inesperado. Bendecir al pueblo que se esperaba que maldijera.
3- Ora con tus niños, pídele a Dios un corazón obediente, predispuesto. Que te permita ser parte de sus planes. Y además poder ser testigo inmediato de sus ideas y planes para cada día animarte a más-
4– Memoriza; Job 33:14-18 Dios nos habla una y otra vez, aunque no lo percibamos. Algunas veces en sueños (…)o cuando dormitamos en el lecho, él nos habla al oído y nos aterra con sus advertencias, para apartarnos de hacer lo malo y alejarnos de la soberbia; para librarnos de caer en el sepulcro y de cruzar el umbral de la muerte
5- Revisa tus sueños últimos e intenta ver si Dios quiso hablarte por medio de ellos. Si acaso no encontraras nada que te llame la atención, cuando esta noche vayas a dormir, y las noches siguientes también, decile que tu corazón está dispuesto a oírlo. Y predisponete a que te muestre que propósitos tiene con vos.

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