1- “…porque el Hijo del Hombre (Jesús) ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”.. (Lucas 19:10). No excluye a nadie. No importa lo que hayan hecho. Todas sus promesas se siguen cumpliendo. Al comienzo del evangelio de Mateo 1:23 dice “…llamarás su nombre Emanuel que significa Dios con nosotros”. Al terminar Mateo dice YO ESTOY con vos hasta el fin del mundo (Mateo 28:20). Quiere decir que seguirá salvando a los que estén perdidos y no lo conocen aún.
2- Piensa conmigo: ¿Jesús dijo que moriría por algunos y no por otros? ¿O sólo por los que van a la iglesia? ¿O por los que hacen buenas obras? ¿O por los que solo se portan bien? Murió perdonando los pecados de TODOS. Y nos pide que lo compartamos así como esperanza para TODOS. Claro que ir a la iglesia nos hace bien, pero aún con el COVID, cada uno de nosotros es donde Jesús vive, y todos somos su templo. Su iglesia.
3- Ora con tus niños y pide a Dios que Su Salvación, Su perdón, y Su amor de poquito en poquito cambien tu vida y la de las personas que conoces y por quienes comenzarás a orar desde hoy para pedirle a El que puedan conocerlo y ser cambiados también. El Espíritu Santo se encargará de ellos. Ya lo verás.
4 - Memoriza: “Y cuando El venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio;” Juan 16:8.
5- Escribe una lista con los nombres de las personas que conoces que crees que necesitan a Dios. Y ten la lista muy presente para orar por ellos en todo momento, pidiendo a Dios que su amor los alcance. Transforma la lista en un corazón de origami y déjalo en tu mesa de noche para recordar a diario orar por ellos. Inclúyete!

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