1- Lee la historia del hijo prodigo en Lucas 15:11-32 u óyelo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=FprFWlEYe4w
2- Contesta: Todos hemos sufrido por algo. Encuentra en tu corazón algún momento que te haya hecho crear un escudo protector para evitar que te vuelvan a hacer doler. Piensa: El papá del hijo pródigo no debe haber sentido facil que su hijo se fuera, y debe haberse preocupado por retener a su otro hijo condicionado por cosas anteriores. Encontraste ese momento difícil del pasado? No me lo cuentes. Revisa, si la estrategia de supervivencia que te propusiste, acaso también ha cambiado tu manera de relacionarte con Dios. Tu relación con El puede estar modificada solo a causa de marcas dolorosas, palabras, actos que quedaron anclados en tu corazón dolido, como le debe haber pasado a ese papa.
3- Ora con tus niños pidiendo a Dios que sane las heridas viejas y que con Su perdón sane los recuerdos y corazón. Quite culpas (de lo hecho) y borre vergüenzas (de como ves o sientes) para recibir libertad plena. Dios no te mira igual que quien te hizo daño. Dios sigue siendo bueno, cercano y amigo. Quiere tomarte de la mano. Y cambiar tu realidad aceptándote y sanándote aunque todavía no seas perfecto. Por que sabe que lo que te paso puede ayudar a otros si caminas de su mano.
4- Memoriza: …“sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama. Lucas 7:47
5 – Pinta el dibujo del padre feliz recibiendo a su hijo, con amor. Siente el abrazo de Dios.

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